
Perseidas en La Palma
7 de agosto de 2026La Palma es una isla que invita a caminar. Sus senderos atraviesan paisajes volcánicos, pinares, barrancos, pequeñas zonas agrícolas y una costa abrupta que permite descubrir lugares muy diferentes en pocos kilómetros. Para quienes buscan senderismo en Tijarafe, el noroeste de La Palma ofrece además una ventaja: recorrer una parte de la isla tranquila y menos transitada, donde el paisaje sigue marcando el ritmo del viaje.
Alojarse en Tijarafe permite tener cerca diferentes rutas y utilizar el municipio como punto de partida para explorar también Puntagorda y Garafía. Estas son algunas opciones para descubrir esta parte de La Palma a pie.
Tijarafe, Porís de Candelaria: caminar hacia el Atlántico
Una de las rutas de senderismo en Tijarafe más singulares es la que desciende desde el municipio hacia el Porís de Candelaria. El recorrido circular atraviesa la abrupta costa tijarafera antes de llegar a este pequeño núcleo marinero construido bajo una enorme cavidad natural.
La ruta oficial tiene aproximadamente 10 kilómetros y una duración estimada de algo más de tres horas. Está catalogada con dificultad media, pero su desnivel hace que resulte más exigente de lo que puede parecer sobre el mapa.
Más allá del destino final, caminar hasta el Porís permite observar barrancos, laderas volcánicas y diferentes perspectivas de la costa oeste.

Las Tricias y los Dragos de Buracas
Al continuar hacia el norte encontramos Las Tricias, en Garafía. Desde este pequeño núcleo parte uno de los paseos más conocidos del noroeste de La Palma: la ruta hacia Buracas.
El itinerario atraviesa un paisaje rural tradicional con antiguos caminos, arquitectura canaria y uno de los conjuntos de dragos más destacados de la isla. El recorrido circular señalizado tiene unos 4,8 kilómetros, una duración aproximada de tres horas y dificultad baja.
Es una alternativa especialmente interesante para quienes prefieren una jornada de senderismo más pausada y quieren conocer otra cara del paisaje palmero, alejada de las grandes rutas de montaña.

Senderismo en Garafía para descubrir el norte más natural
Garafía amplía considerablemente las posibilidades para quienes quieren dedicar varios días al senderismo en el noroeste de La Palma.
Por el municipio pasan tramos del GR 130 y diferentes senderos que comunican pequeños barrios, barrancos y zonas de pinar. Entre ellos se encuentran recorridos por La Zarza, Don Pedro, El Tablado o Roque Faro. Algunos presentan desniveles y distancias importantes, por lo que es fundamental escoger la ruta según la experiencia y preparación física de cada persona.
También se encuentra en Garafía el Roque de los Muchachos, a 2.426 metros de altitud, un entorno de alta montaña desde el que se obtienen algunas de las panorámicas más impresionantes de La Palma.
Consejos para hacer senderismo en Tijarafe y La Palma
Las distancias en La Palma pueden resultar engañosas. Un recorrido relativamente corto puede incluir fuertes desniveles, terreno irregular o zonas muy expuestas al sol.
Antes de comenzar cualquier ruta conviene consultar el estado actualizado de la Red de Senderos de La Palma, revisar la meteorología y elegir un recorrido adecuado a nuestra condición física.
También es recomendable llevar agua suficiente, protección solar, calzado de senderismo, algo de abrigo y el teléfono con batería. Y, por supuesto, seguir siempre los caminos señalizados y no dejar residuos.
Alojarse en Tijarafe para descubrir La Palma caminando
Después de una jornada de senderismo, regresar a un lugar tranquilo también forma parte de la experiencia.
Alisios Retreats ofrece dos villas privadas en Tijarafe, Casa Piedra y Tea y Casa Yuliana, desde las que organizar diferentes excursiones por el oeste y noroeste de La Palma. Ambas cuentan con piscina privada climatizada, terraza, vistas al océano y un entorno pensado para descansar después de recorrer la isla.
Elegir Tijarafe como base permite combinar senderismo, naturaleza y descanso sin necesidad de llenar cada jornada de planes. Porque conocer La Palma también consiste en caminar despacio, detenerse ante el paisaje y dejar tiempo para disfrutar del lugar al que regresar.

